La serie animada de X-Men: Los trajes coloridos que cambiaron al mundo
La caricatura basada en los mutantes de Marvel está más viva que nunca.
Aunque a algunos de los miembros de los X-Men ya los habíamos visto en televisión gracias a las aventuras de El Hombre araña y sus sorprendentes amigos, los mutantes tuvieron su momento de gloria con la serie animada titulada sencillamente así: X-Men.
Lo primero que llamaba la atención de esta animación era su tema musical electrorockero, el cual contrastaba con los sonidos más “dulces” de otras caricaturas y por no tener letra. Compuesto por Ron Wasserman (el mismo detrás del tema de los Power Rangers), esta pieza fue además blanco de controversia, pues en 2019 el húngaro Zoltan Krisko demandó a Wasserman, Marvel, Disney, Fox, Amazon y Apple (además de otras empresas involucradas), por supuestamente haber plagiado el tema de la serie policíaca/cómica Linda, la cual se produjo de 1984 a 1991 en Hungría.

Krisko señaló que no supo de la serie animada de X-Men hasta 2017, pero todos los que la vimos a inicios de los 90 ya estábamos enganchados con las aventuras de estos mutantes. ¿Y cómo no iba a suceder esto? Si casi todas sus historias fueron adaptaciones de tramas ya probadas en los cómics. La fórmula era sencilla: tomar algo que funcionaba y llevarlo al siguiente nivel.
Esto sucedió así gracias a que Eric Lewald, el showrunner, era un fanático apasionado de los cómics y conocía perfectamente sus 30 años de historia. Así es que mucho tiempo antes de que llegaran a la pantalla grande, ésta fue la primera vez que se adaptaron las tramas de la guerra con los Centinelas, Días del futuro pasado y, naturalmente, la saga del Fénix.
A diferencia de otras caricaturas de su época, las primeras dos temporadas de la serie animada de X-Men fueron diseñadas para disfrutarse en secuencia. Sin embargo, en nuestro país muchos capítulos llegaron fuera de orden y las frustraciones adolescentes eran muy comunes. Cada lunes había que cruzar los dedos para que no pasaran un episodio del principio o de plano alguna repetición.

Este problema al parecer repitió en todos los territorios a donde fue exportada y a partir de su tercera temporada –de cinco que produjeron en total–, los episodios se enfocaron en una trama cada uno y así evitaron un descontrol a la hora de las retransmisiones. La serie fue de tal impacto, que no es coincidencia que éste grupo de personajes fuera la primera gran apuesta del cine de superhéroes.