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La hora de la desaparición: ¿Por qué varios estudios pelearon por el guion de Weapons?

La hora de la desaparición: ¿Por qué varios estudios pelearon por el guion de Weapons?

Grandes compañías, y hasta el mismo Jordan Peele, pelearon por contar uno de los títulos mejor recibidos en 2025.

Para nadie es un secreto que la industria cinematográfica actual se encuentra dominada por propiedades intelectuales ya conocidas. Cierto es que, a estas alturas (y sin importar el género) descubrir el hilo negro es algo difícil, pero aún existen decenas de creativos que apuestan por darle su personalidad a lo que hacen. Uno de estos es Zach Cregger, quien sorprendió al público y a los críticos con Bárbaro, uno de los títulos más sorpresivos de aquel año. De inmediato, muchos se preguntaron cuál sería su siguiente paso como director / guionista, y hoy, este se ha convertido en La hora de la desaparición (Weapons), título cuyo guion dio pie a una interesante “guerra” entre varios estudios.

Zach Cregger, un experto en buscar «hogar»

Encontrar un estudio correcto para sus largometrajes es una lucha a la que Cregger se enfrentó desde la primera vez. Todo se remonta a los tiempos donde escribía Bárbaro, su ya mencionada ópera prima. La inspiración vino del libro The Gift of Fear, que ofrece ejemplos detallados de pequeñas «banderas rojas» en el comportamiento de los hombres hacia las mujeres.

Cregger, consciente de su privilegio como hombre por no tener que pensar en esas cosas, se propuso escribir una escena que incorporara la mayor cantidad posible de esas «red flags». Así, concibió la idea de una mujer que llega a un Airbnb con reserva doble y se queda atrapada con un hombre extraño. Pronto, esta se convirtió en un guion completo con una estructura peculiar, la cual incluía cambios de tono, tiempo y personajes.

Josh Brolin en Weapons

Estudios como A24 y Neon rechazaron Bárbaro, pero Cregger encontró a un equipo que apoyó su visión. Los cofundadores de BoulderLight Pictures, J.D. Lifshitz y Raphael Margules, quedaron fascinados con el guion precisamente por las razones por las que otros lo habían rechazado. Ellos se asociaron con Vertigo Entertainment (del productor Roy Lee) y New Regency para producir la película. Aun cuando uno de los inversores originales murió, la producción se salvó y el resto es historia: se convirtió en un éxito de taquilla y de crítica, demostrando que la visión de Cregger y la confianza de sus productores valieron la pena.

La hora de la negociación

En enero de 2023, el director presentó su nuevo proyecto, La hora de la desaparición (o Weapons, por su título original). La industria estaba expectante, especialmente porque los derechos del guion aún no le pertenecían a un estudio. De acuerdo con The Hollywood Reporter, dos semanas antes de que el guion se presentara, muchos ejecutivos ya sabían que Cregger traía algo entre manos. Algunos productores hablaron con su representante para tener indicios o hacer ofertas tempranas, pero nadie tuvo esa ventaja.

Netflix, TriStar Pictures, Universal Pictures y New Line Cinema formaron parte de la guerra por los derechos. En menos de 24 horas, esta última compañía (subdivisión de Warner Bros) hizo un trato histórico, especialmente para alguien que sólo tenía una película en su haber:

  • Compró los derechos del guion por $38 millones de dólares
  • Aseguró a Zach Cregger total libertad creativa
  • También le dio la última palabra sobre el corte final de la cinta (esto se cumpliría si las funciones de prueba tenían buenos resultados)
  • Ofreció la garantía de un lanzamiento en cines

Detalles sobre las 24 horas que duró la contienda señalan que el guion fue enviado por medio de Embershot, una aplicación que permite monitorear cuántas veces se ha leído el guion, e incluso en qué página se encuentra cada uno de ellos. El nivel de secrecía delató que se trataba de un proyecto importante, del cual era mejor saber poco para evitar alguna filtración. Conforme pasó el día, dos estudios pasaron a la última ronda: New Line y Universal Pictures. Aunque Netflix ofreció más millones que la cantidad por la cual se hizo el trato, Cregger deseaba un lanzamiento en cines.

MonkeyPaw Productions, la compañía creada por Jordan Peele (ganador del Óscar por ¡Huye!, también participó en la contienda como parte de la oferta hecha por Universal Pictures. Ambas trabajan de una forma similar a la de New Line y Warner, por lo que mucho se habló de un guion sumamente atractivo como para llamar la atención de Peele. Al final, Universal ofreció “apenas” $30 millones de dólares, y perdió los derechos de la película.

La sorpresa fue mayúscula cuando se reveló que Jordan Peele despidió a Joel Zadak y Peter Principato, sus representantes desde hacía muchos años. Ellos fueron los responsables de no ofrecer más dinero, o en su defecto, una mejor negociación.

“Zach demostró con Bárbaro que puede crear una experiencia cinematográfica impactante para el público y que domina todas las herramientas del cineasta”, declaró Richard Brener, presidente y director comercial de New Line, en un comunicado. “Estamos encantados de que él, Roy [Lee], Miri [Yoon], J.D. [Lifshitz] y Rafi [Margules] hayan elegido New Line para su próxima película, y esperamos que sea la primera de muchas más”.

Dando forma al misterio

La hora de la desaparición niños perdidos

En aquellos días, el guion para La hora de la desaparición fue descrito como una épica de terror con historias interrelacionadas y que, en cuanto al tono, seguía la línea de Magnolia, el clásico de 1999 dirigido por Paul Thomas Anderson. Durante el verano de 2023, actores como Pedro Pascal, Renate Reinsve y Brian Tyree Henry fueron anunciados en el elenco. El pensamiento fue simple: algo muy bueno debía tener la historia como para atraer semejantes nombres.

Gracias a retrasos ocasionados por las huelgas de 2023, los papeles de Pascal, Reinsve y Henry terminaron en manos de Josh Brolin, Julia Garner y Benedict Wong, respectivamente. La expectativa creció tras el primer teaser, y los amantes del género se mostraban ansiosos por saber qué ocurrió con la desaparición de 17 niños ocurrida a las 2:17 am.

¿Valió la pena correr el riesgo?

El resultado no decepcionó. La hora de la desaparición funciona como película de terror, pero también maneja el suspenso y a sus personajes principales de forma sobresaliente. No sigue una narrativa líneal, sino que cuenta, desde varias perspectivas, cómo se vivieron los momentos posteriores a la tragedia que le da título. Todo lo que saben sus protagonistas forma parte de un rompecabezas que, poco a poco, revela cuál es el misterio detrás de todo.

No hay personajes heroicos, y tampoco fuerzas antagónicas convencionales: cada elemento cumple un propósito muy bien delineado. Además, cuenta con ligeros momentos de humor que asemejan lo visto en Bárbaro. Por ello, no sorprende que Jordan Peele tuviera interés en un guion como ese, pues ¡Huye! y ¡Nop! tienen algunos diálogos o personajes similares. Curiosamente, tanto Cregger como Peele han encontrado en el horror y los misterios la oportunidad de hablar sobre otros temas, y correr riesgos.

“Los presupuestos en este tipo de películas no son extravagantes, y así puedes arriesgarte un poco. Creo que es una de las pocas áreas donde puedes sorprenderte. Es una pena, creo, que nuestro panorama cinematográfico esté tan limitado a grandes producciones de acción y luego al terror, y que no haya mucho espacio para nada más. Tengo mucha suerte de que mi creatividad se centre más en el terror. Es mi punto fuerte, así que tengo suerte en ese sentido”, dijo Cregger a Collider.

Con una aprobación por encima del 96% en Rotten Tomatoes (hasta la redacción de este texto), críticas favorecedoras por parte del público y números sumamente prometedores en taquilla, es evidente por qué los estudios pelearon el guion de La hora de la desaparición (Weapons). Confiar en el talento de Zach Cregger trajo a Warner Bros un éxito más a su histórico desempeño en 2025. ¿Podrán más estudios replicar ese tipo de decisiones? 

autor Soy de los que siempre defendió a Robert Pattinson como Batman y puede ver la misma película en el cine hasta 7 veces. ¿Mi gusto culposo? El cine de terror de bajo presupuesto.
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