El Síndrome APSP (A Poco la Siguen Pasando) invade la TV
Es esa época del año en que terminan algunas temporadas y comienzan otras en el calendario de transmisiones de las series gringas. Algunas, como Breaking Bad, nos dejan al filo del sillón y nos mantienen en vilo hasta el próximo año. Otras, sin embargo, nos hacen emitir un fastiodioso "meh". Confieso que cuando comienzo a […]

Es esa época del año en que terminan algunas temporadas y comienzan otras en el calendario de transmisiones de las series gringas. Algunas, como Breaking Bad, nos dejan al filo del sillón y nos mantienen en vilo hasta el próximo año. Otras, sin embargo, nos hacen emitir un fastiodioso "meh". Confieso que cuando comienzo a ver una serie, la sigo hasta las últimas consecuencias. Sin embargo, muchas de mis series de cabecera o ya padecen del Síndrome APSP (A Poco la Siguen Pasando) o se acercan peligrosamente a él.
Este síndrome se caracteriza por los siguientes síntomas: desinterés de la audiencia, un sentimiento en el espectador de "abúrreme pero no me dejes", varios saltos sobre el tiburón (los teleadictos sabrán a lo que me refiero) y el regreso milagroso de personajes que hacían emocionante al show, hace muchas pero muchas temporadas. el APSP es triste, ya que lo que alguna vez causó emociones incontrolables y nos hacía volver a las series semana a semana, resulta relamido y sin chiste. Es como una novia a la que nomás no puedes cortar.