Madame Web – Crítica de la película
Madame Web es una película desordenada y sin esencia, que a pesar de no tener malas intenciones, tampoco tiene una razón para existir
En un año en el que no estaremos tan saturados de cintas de superhéroes, Sony Pictures ha estrenado la primera película de este género del 2024: Madame Web, protagonizada por Dakota Johnson y dirigida por S. J. Clarkson.
Si algo es cierto, es que desde que el primer avance del filme, de inmediato surgió una gran polémica. Miles de fanáticos argumentaban, por medio de redes sociales, que la película se veía de mala calidad, como si hubiera contado con escaso presupuesto. Del mismo modo, aseguraban que era ilógico contar la historia de un personaje secundario de los cómics de Spider-Man, sin tener al propio Spider-Man en la trama. Ahora que la película de Madame Web finalmente ha llegado a los cines del mundo… ¿será que acaso los fans siempre tuvieron la razón?

El universo cinematográfico de Spider-Man (sin Spider-Man) de Sony Pictures ha dado mucho de qué hablar, desde que inició en 2018, con Venom. Y es que pareciera que todas las películas que conforman a este universo compartido, tan sólo están hechas para que Sony pueda mantener los derechos del arácnido en el cine. Venom, Venom: Carnage liberado, Morbius, y ahora Madame Web, se han sentido como productos vacíos, sin alma, que no tienen realmente nada que contar. Más adelante, este mismo año, tendremos Kraven: El cazador, además de la tercera entrega de Venom. A estas alturas, tal vez ya tengamos una idea sobre qué esperar de estas cintas.
Madame Web, ambientada en el año 2003, nos cuenta la historia de origen de Cassandra Webb, una paramédica que desarrolla habilidades psíquicas. En su búsqueda por encontrar la raíz de sus poderes, el destino la conduce hacia tres adolescentes en peligro, quienes, en un futuro, también tendrán habilidades sobrehumanas, sin que ellas aún lo sepan. Perseguidas por Ezekiel Sims, un hombre que mantiene una misteriosa conexión con la protagonista y que, al igual que ella, también puede ver el futuro, Cassandra protegerá a las jóvenes a toda costa.
Si bien el filme está plagado de aspectos negativos, lo que más logra destacar es su primer acto. En él, la atmósfera nos envuelve en un relato intrigante, con ciertos toques de suspenso y thriller psicológico. Resulta llamativo presenciar lo que le sucede a Cassandra, y la manera en la que esto es presentado, a nivel visual, lo vuelve interesante (por lo menos durante los primeros minutos). Movimientos rotativos de cámara, sonidos estridentes y breves jumpscares inesperados nos van dando pie a los poderes que Webb comienza a desarrollar. Al igual que ella, nos sentimos desconcertados con todo lo que sucede a su alrededor. La confusión y desesperación que experimenta se vuelve palpable.

Por desgracia, una vez que el segundo acto arranca, y nos presentan a los personajes de Julia Cornwall, Mattie Franklin y Anya Corazón, todo se va en picada. Es nula la química entre las cuatro actrices, y en todo momento resulta inverosímil la situación que las mantiene unidas. Dakota Johnson intenta hacer lo más que puede, con el poco material que le es brindado, y consigue brillar un poco, más que nada por su carisma y su humor irreverente. Ella es quien carga con toda la película. Por su parte, Sydney Sweeney nos entrega un papel enternecedor y amigable, pero que cae en lo sobreactuado. Isabela Merced y Celeste O’Connor simplemente están ahí, sin aportar nada en lo absoluto.
Lo que resulta aún peor, es el antagonista, Ezekiel Sims, interpretado por Tahar Rahim. A pesar de que entendemos el porqué de sus acciones, jamás se nos explican sus motivaciones, o la razón por la que es «malo». Sólo se trata de un villano plano y unidimensional. El guion no se preocupa en darnos una construcción de personajes adecuada, del mismo modo que nos entrega unos diálogos de pena ajena. Forzar referencias a Spider-Man, por medio de los discursos de los personajes, además de caer en lo risible, no se siente para nada orgánico.
Por si todo esto no fuera poco, uno de los aspectos que pueden ser más criticables sobre Madame Web, es la publicidad engañosa con la que se promovió la película. Sin caer en spoilers, sí es importante aclarar que, tal vez uno de los momentos más esperados del filme, no sucede de la manera en la que los avances lo prometían. Eso puede desembocar en una enorme decepción.

Madame Web es una película que verdaderamente no tiene razón alguna para existir. Su ritmo es torpe, desorganizado y caótico, dando como resultado escenas que carecen de lógica, con saltos abruptos y cortes sin sentido en su montaje. Se nota a leguas que el metraje fue editado una y otra, y otra vez. El argumento central de la película tenía cierto potencial, pero se terminó optando por el camino fácil. Al final, tenemos un producto genérico y sin esencia, que no cuenta con un solo momento memorable, ni siquiera durante las secuencias de acción.
Para todos aquellos que disfrutan del cine de superhéroes, puede resultar alarmante el declive que ha tenido este género en los últimos años. Sin duda, Madame Web es una clara muestra de ello. Marvel Studios atraviesa tiempos difíciles. DC prefirió reiniciar de cero todo su universo. Ahora, Sony Pictures, con su saga de antihéroes y villanos de Spider-Man, no parece tener un rumbo fijo. Este universo cinematográfico arácnido no tiene ni pies ni cabeza, y por instantes, pareciera que ni siquiera Sony sabe qué es lo que está haciendo con sus propias producciones. ¿Acaso ya perdieron por completo el camino o será prudente seguirles dando oportunidad de mejorar?
