Su alma es tinta: una tarde en Cinema Fantasma, el estudio detrás de Soy Frankelda
Acompáñanos en este recorrido para conocer el lugar terrenal donde se abren portales a nuevas dimensiones.
Cuando recibimos la invitación para visitar Cinema Fantasma, el estudio ubicado al sur de la CDMX, donde se llevó a cabo la producción de Soy Frankelda, el primer largometraje mexicano animado 100% en stop-motion, la película ya estaba creando grandes olas en la industria del cine, pues se había mostrado (como trabajo en progreso) en festivales como el de Guadalajara o Annecy. Al llegar a la cita en el recinto, fue fácil saber por qué el proyecto estaba dando tanto de qué hablar: en cada rincón del lugar, era palpable la creatividad y pasión por el arte.

La película es una adaptación a largometraje de la serie Sustos Ocultos de Frankelda, que se añadió a HBO Max en 2021. Esta cinta sirve como precuela, y nos cuenta cómo la estelar se convirtió en la Pesadillera Real del Topus Terrentus, o reino de los sustos.
Ese 27 de agosto de 2025, al entrar, lo primero con lo que nos encontramos fue suficiente para que quedara claro que lo que nos esperaba era una celebración pura de la vocación de contar historias: en el lobby, tras una breve presentación del elenco y equipo de producción, los gemelos Diego y Sebastián Ramírez, diseñadores de personajes, comenzaron a charlar con los asistentes al tour sobre el proceso creativo para darles vida a los protagonistas de la cinta.

Lo interesante es que no sólo hablaban, ¡sino que al mismo tiempo dibujaban! Sentados frente a un escritorio, con toda calma daban los últimos trazos a bocetos de Frankelda y el heroico príncipe Herneval, guardián del reino de los sustos (además cuentan, entre risas, que a este lo basaron en la apariencia de Timothée Chalamet):
“La palabra ‘ambiciosa’ le queda corta a la película. Simplemente le pusieron todo lo que quisieron y más, y eso es lo sabroso. Es muy bonito trabajar con un equipo así, que da ideas, que suma, que no busca restar”, nos confiesa Sebastián al referirse a la colaboración con los directores, los hermanos Roy y Arturo Ambriz, y el resto del crew.
Los Ramírez terminan sus bocetos y los muestran con una sonrisa juguetona y victoriosa. Es una gran bienvenida. Después, Arturo nos indica que hay que seguir con el recorrido.
Donde todo comienza

Del lobby pasamos a un pasillo donde se pueden observar varios storyboards pintados con acuarela en los que ya está impreso el espíritu imaginativo de la película, mismo que se ha luchado por cultivar desde que el estudio se fundó en 2011, cuando los hermanos se dieron cuenta de que, si querían que sus historias llegaran a la pantalla, ellos mismos las tendrían que producir, pues batallaron durante algún tiempo para encontrar apoyo.
Posteriormente, entramos al taller de modelado, donde Roy y Jorge Téllez (director de construcción), rodeados por moldes de silicón, esculturas y figuras impresas en 3D y pequeños esqueletos de metal, explican la dinámica detrás del stop-motion con marionetas: una vez que sus diseños son dibujados, se imprimen y, con los esqueletos como base, los personajes se posan en distintos ángulos. Para cada pose se toma una fotografía y, cuando se reproducen todas juntas, da la ilusión de movimiento.
En esta sala pasa algo curioso: muchos de los materiales son grises y se presentan en crudo, pero conforme los creativos cuentan cómo les dan vida, el lugar adquiere una energía vigorizante.
“Son procesos que te permiten estar en contacto directo con los materiales”, menciona Roy. “Algo que nos gusta mucho de este tipo de animación, al contrario del CGI es que ahí tienes que estar horas frente a la computadora dando clics o con un Wacom (controlador), sintiendo la pantalla fría, y aquí, al contrario, es manos a la masa, es muy divertido, genial”.
También te podría interesar: Mejores personajes con la técnica de stop-motion
Diseñando mundos
Es hora de pasar al taller de acabados finos. Aquí, lo que abundan son bocetos colocados en las paredes, pero también moldes y piezas pequeñas (como para armar, digamos) que son props y accesorios para cada uno de los personajes. Por ejemplo, pelucas (que se pueden poner en diferentes poses), ropa (con la que se puede hacer lo mismo) y, sobre todo, pequeñísimas bocas, decenas de bocas y rostros intercambiables que funcionan con magnetos para poder adherirse más fácilmente a las marionetas y controlar sus expresiones. El nivel de detalle y la calidad del trabajo son apabullantes. ¿Se imaginan? ¡Cada piececita fue pintada A MANO!
Ana Coronilla, directora de arte y diseñadora de producción, nos explica lo siguiente:
«Lo más importante es tener mucha comunicación con todas las áreas porque necesitamos saber exactamente qué hará nuestra marioneta, y así determinar dónde requerirá el alambre: ‘¿Aquí abajo, más arriba?’ Necesitamos tener mucha logística y comunicación con las demás áreas. Y durante todo el rodaje, estas marionetas se van dañando; por eso también hay copias, pero mientras se cambia la copia y se está dañando otra, pues aquí llega también. La hacemos de hospital de marionetas”.
Con todo esto, Sebastián Ramírez comparte:
«Siempre digo que el trabajo de Ana es como pasar del mundo conceptual al mundo terrenal, que es lo que se tiene que hacer en stop-motion. Porque mi hermano y yo solamente tenemos un truco, que es dibujar en papel o en el iPad, pero con eso no se puede sacar toda la película”.
Antes de pasar a la siguiente parte del recorrido, le preguntamos a Ana: “¿Cómo es trasladar todos estos decorados y sets al cine después de hacerlos para televisión?” Esta fue su respuesta:
“Es complejo, porque al inicio teníamos una serie más contenida, más simple incluso en la historia; el número de personajes y sets era menor. Ahora creció exponencialmente, con 200 marionetas y 100 sets. La principal diferencia es que se tienen que hacer copias de las marionetas. No vamos a poder hacer una película sólo con una. Tenemos que tener copias, entonces el número de construcción crece muchísimo. Estamos muy nerviosos de que cualquier detallito, cualquier error, cualquier manchita se vea enorme en la pantalla del cine”.
Y sobre la forma en que asumen ese gran reto, que, por supuesto, es un acto de amor, nos comparte:
“Tenemos que ser muy cuidadosos en las reparaciones, en que el tono sea consistente en las pieles, en que no se nos olvide también la cuestión de la continuidad. Que no se nos olvide que si este saquito tiene este pin, tiene que tenerlo siempre. Si en una toma está el logo y de repente no está, ya es error de continuidad, y también es algo que tenemos que revisar muchísimo en todos los personajes”.
El reino de los sustos se expande

Ahora sí, la parte de construcción terminó. ¡Llegó el momento de ir a ver los foros/sets armados y en funcionamiento!
Si en las salas anteriores nuestro asombro era tremendo, ahora la emoción era incontenible. Escenas de barcos, palacios, batallas épicas, pueblos en Real del Monte, Hidalgo, de la década de 1800 recreados con precisión milimétrica. Todas estas pequeñas locaciones estaban acompañadas de pantallas en las que se mostraba un pedazo del resultado final. El color y la artesanía estaban a la orden del día. Lo más impactante: la paciencia (aunque esa palabra no alcanza para describir la dedicación a la hechura). Ese es un factor indispensable.
¿A qué nos referimos? Cuando estuvimos en las instalaciones del estudio, la película estaba pasando por un proceso de reajuste, pues la versión que se mostró en festivales era diferente, ya que no incluía una secuencia en la que se presentaba a la mamá de Frankelda (o Francisca Imelda, en su versión humana). La idea para este fragmento vino de alguien muy especial. Así nos lo platica Coronel Saucedo, animador líder de Cinema Fantasma:
“Fue por comentarios de Guillermo del Toro, que les decía (a los Ambriz): “Si todavía tienen tiempo y hay crew que tiene ganas de seguir trabajando, pueden agregar lo que quieran, lo que se imaginen”.
También te podría interesar: Pinocho: Animaciones desobedientes y Geppettos mexicanos
Para lograr sacar a flote esta nueva escena desde cero, ¡se requirieron 2 meses para dar vida a 2 minutos y medio de metraje!

¿Qué tanto cambia la escala de los episodios televisivos al proyecto en cines? Esto nos comenta la directora de fotografía, Irene Melis:
“Todo tiene que tener más detalle. También la calidad. Se va a ver en una pantalla gigantesca, y no es lo mismo verla en versión más chiquita. Todo mejoró. Tuvimos mejor equipo de luces, mejores cámaras”.
Y continúa: “No se puede mover nada, porque con que se te mueva tantito el tripié de la cámara o una luz, se echa a perder lo que están animando desde, a lo mejor, hace una semana. Entonces todo tiene que estar meticulosamente fijo”.
Siempre imaginando
Volvemos al taller de acabados finos, pero esta vez para una entrevista exclusiva con los hermanos Ambriz, quienes nos hablan de cómo decidieron que querían hacer de este universo un largometraje, y cómo esperan que impacte en el legado del cine de animación.
“Frankelda ha evolucionado de una forma espectacular. Hicimos la serie y no sabíamos si iba a gustar o no, pero gracias al respaldo de los fans, a quienes les encantó, nos dimos cuenta de que había mucho más que contar”, platica Roy. Añadiendo:
“A los fans les encantó el capítulo 5 donde se contaba un poquito la historia de Frankelda y Herneval. Entonces dijimos: ‘Esa es la historia que sigue, eso es lo que tenemos que profundizar’. Warner primero nos autorizó un especial de 30 minutos. Teníamos que contar esa historia y ya trabajando nos dimos cuenta de que no alcanzaban 30 minutos para contar todo lo que teníamos en la cabeza”.

Por su parte, Arturo platica que gran parte del éxito del filme viene de que las personas que trabajan con ellos. El equipo está dispuesto a seguir cualquier idea, venga de donde venga:
“Gran parte del equipo aprendió a confiar. porque al principio no nos creían que se podía hacer un set tan grande o animar tantas marionetas a la vez. Después de que nadie nos creía, pero que sí se lograban las cosas, poco a poco unos empezaron a creernos más. Ya hoy por hoy, los que siguen (que somos ahorita un equipo muy reducido haciendo estas tomas finales de la película) digamos que los que están ya creen al 100% y aceptan ya cualquier reto, pero sí es una curva de aprendizaje y es difícil”.
Sobre cómo la rebeldía que los hermanos tuvieron para darle salida a su arte, cuestión que refleja la propia historia de Frankelda, Arturo se sincera, diciendo:
“Algo que leí una vez, y que me inspiró mucho, es que la creatividad viene de la rebeldía. O sea, te rebelas contra o la familia o la escuela o la sociedad, el país, y al pensar esas alternativas empiezas a crear. Yo creo que para nosotros es muy divertido llevarle la contra al mundo. Inclusive, el stop-motion es rebeldía por sí misma”.
También te podría interesar: Los 7 magníficos del stop-motion en México
Es momento de irnos, pero antes de salir nos volvemos a encontrar con Roy, y aprovechamos para hacerle una pregunta. Sabemos que, en gran parte, Frankelda está basada en la icónica escritora inglesa Mary Shelley, pero ¿qué tanto inspiró Shelley a Francisca Imelda? Spoiler: bastante.
“Fue una gran inspiración, más que por Frankenstein, por su historia. Frankenstein en un inicio salió con el nombre de su esposo, Percy Bysshe Shelley, entonces era un momento en el que las mujeres no podían ser creativas, no podían escribir porque tenían que dedicarse a otras cosas. Y eso decidimos ponérselo a Frankelda, porque imagínate ¿cuántas mujeres no pudieron hacer sus historias? Y ahora imagínate también que en México la sociedad es súper opresora. ¿Cuántas personas creativas, cuántas mujeres creativas, no se habrán quedado truncadas simplemente por el contexto en el que nacieron?”
Salimos del estudio con la certeza de que, en México, el ingenio sobra, y las buenas ideas también.
Frankelda para el mundo

¡Ah! Nuestra travesía por el mundo de Frankelda no acabó aquí. ¡Estuvimos en el estreno nacional del corte final de la cinta durante el Festival Internacional de Cine de Morelia! La proyección sucedió el 12 de octubre de 2025 y, después del evento, donde el estruendo de los aplausos no se hizo esperar, platicamos con Mireya Mendoza, directora de doblaje del filme y voz de la protagonista. Nos compartió esto: “Estamos emocionados, cansados y todo al mismo tiempo”.
“Es difícil terminar una película de este tipo porque pareciera que no acabamos, ¿no? Seguimos trabajando, seguimos haciendo cosas”, añade. “Es muy gratificante, pero a la vez nos hace pensar en qué sigue”.
Por supuesto que nosotros también estamos emocionados. Esta obra que se creó en equipo por fin iba a casa. Ya no se trataba de un susto oculto. Ahora estaba libre.
Soy Frankelda ya está disponible en cines.
También puedes ver nuestra cobertura en video
Fotos: José Roberto Landaverde