Ariana Grande y Cynthia Erivo hablan de vulnerabilidad, identidad y legado en la conferencia de prensa de Wicked: Por siempre.
El universo de Oz está a punto de cerrar su ciclo. Después del éxito de Wicked (2024), la producción reunió a la prensa para presentar la segunda parte: Wicked: Por siempre, que llega a los cines este 21 de noviembre. En un ambiente íntimo, el elenco y el equipo creativo —Ariana Grande, Cynthia Erivo, Jon M. Chu y Mark Platt— compartieron lo que significa despedirse de una historia que, más allá de su magia, habla de identidad, vulnerabilidad y amistad.
La conferencia de prensa fue más que un pase de diálogo. Fue como entrar al backstage de una amistad, al rincón donde las brujas se quitan las capas y se muestran reales.
Ariana Grande: el brillo, la soledad y volver a crear
La primera en conversar acerca de esta trayectoria fue Ariana Grande. Quien sin duda ha cambiado para bien gracias a este mundo de Wicked. Habla de Glinda con cariño, pero también con una conciencia nueva. No la ve solo como la “bruja buena” de siempre, sino como una mujer que, entre la luz y los reflectores, también carga con un profundo vacío.
“Glinda parece tenerlo todo, pero está increíblemente sola.”
Esa frase parece resumir el corazón de esta segunda parte. Ariana explica que, en esta entrega, Glinda aprende a romper la burbuja que la ha protegido toda su vida. Y que, al hacerlo, ella también se reencuentra con su propia voz creativa. “Volví a enamorarme de crear. Me reconecté con una parte de mí que había guardado por no sentirme segura.”
En el fondo, ambas —Ariana y Glinda— comparten una misma lección: dejar atrás la necesidad de agradar para poder reconocerse. La actriz lo cuenta con calma, sabiendo que el público verá un lado distinto de su personaje: una Glinda más humana, más consciente del peso de su brillo.
La actriz y cantante se esforzó por hacer el personaje suyo, plenamente consciente de la sombra luminosa que Kristin Chenoweth (la Glinda original de Broadway) representaba para su interpretación. Al respecto, Grande nos dice que se siente afortunada de tener la bendición de Kristin. «Para hacerla mía tenía que dejar de lado la versión de fan y conocerla profundamente como persona. Hice mucha tarea, la estudié profundamente desde antes de las audiciones”.
Su respeto por la música original también la llevó a reentrenar su voz para adaptarse al registro operístico del personaje, escrito para una soprano coloratura.
En esta película, Glinda estrena además una nueva canción: “The Girl in the Bubble”, creada especialmente por Stephen Schwartz para su arco final. “Es intimidante pero emocionante», nos dice sobre el reto alrededor de esta pieza nueva. «Originar una canción de Stephen Schwartz es un privilegio. Esta canción muestra a Glinda en su momento más vulnerable, cuando decide realmente ser buena».
Gracias a esto, podremos ver a la bruja buena sin el disfraz de la perfección. “Es un regalo para su narrativa» explica, «asombroso que la audiencia pueda conocerla y verla a través de esta canción.”
Antes de despedirse, deja una frase que suena como un cierre y una confesión:
“Extrañaba actuar profundamente. Y estoy agradecida de volver a hacerlo ahora.”
Cynthia Erivo: explorar la oscuridad de Elphaba
Cuando Cynthia Erivo toma el micrófono, el tono del salón cambia. Siempre con esa fuerza tranquila que acompaña a Elphaba. Para ella, cada nota cantada por su personaje es una ventana al alma.
“Las canciones son una lupa de lo que ella siente por dentro”.
Explica que en Wicked: Por siempre veremos a una Elphaba más madura, marcada por la soledad, pero también por la certeza de quien es. Es ahora cuando el mundo real ha hecho de las suyas, diferenciando a la versión adulta de la más joven.
“La Elphaba de la primera película vive en ella. Pero la adulta entiende más del mundo. Sabe quién es”.
Entre reflexiones sobre la oscuridad y el poder, la actriz traza un paralelismo entre la historia de Elphaba y su próximo papel en Drácula, que protagonizará en el West End de Londres.
“Elphaba acepta la oscuridad porque no tiene otra opción. Drácula hace de la oscuridad su negocio”.
Y así, entre luz y sombra, Erivo revela que la magia de Elphaba no está solo en volar, sino en atreverse a mirar su propia oscuridad sin miedo.
Jon M. Chu: Crear magia fuera de la pantalla
El director Jon M. Chu habla con la pasión de quien ha vivido este proyecto desde su gestación. Cuenta que, desde el inicio, existían dos versiones del guion: una de una sola película y otra dividida en dos. La decisión de alargarla no fue por ambición, sino por respeto.
“La versión corta simplemente no era Wicked. Esta historia necesitaba espacio para respirar.”
Chu se refiere a la historia como una sinfonía emocional, y a sus protagonistas como su fuerza vital. Que sin duda ha creado magia fuera de la pantalla, que vivirá en nuestros corazones.
“Ariana y Cynthia son como si vinieran de otro planeta. Esa es la energía que mantiene esta historia viva.”
El rodaje, recuerda, no estuvo exento de obstáculos. La huelga de actores estalló apenas diez días antes de terminar la filmación, lo que los obligó a detenerse y despedirse varias veces. De hecho la última escena de Glinda fue en «Defying Gravity«, cuenta con nostalgia. Y la última escena de Elphaba fue en «No Good Deed«.
El director sonríe y comparte que ya trabaja en un nuevo reto:
“Estoy trabajando en un musical original animado con Warner Animation, codirigido con Jill Colton y con música de Pasek and Paul (The Greatest Showman).”
Mark Platt: mirar a los otros con tus propios ojos
El productor Mark Platt cerró la conferencia. Él ha sido el del arquitecto silencioso detrás de esta historia: el que la vio nacer y hoy la despide.
Habló del corazón del proyecto subrayando que lo que hace especial a Wicked: por siempre no sólo es su espectáculo visual, sino la confianza que se generó detrás de cámaras. “Jon tiene un tremendo corazón y talento. Sobre todo un gran amor por estos personajes”, nos dijo. “Creó un ambiente donde Ariana y Cynthia se sintieron seguras, con espacio para jugar, aprender y crear. Esa verdad se nota en cada actuación.”
Sorprendentemente nunca hubo una prueba de química entre las protagonistas porque simplemente no hizo falta. Cynthia “tomó el papel y lo hizo suyo desde el primer momento”, mientras Ariana “vino varias veces a audicionar, cada una con algo muy especial que la hacía brillar como Glinda.” Sin duda cuando algo está destinado a ser no las estrellas se acomodan.
Al respecto de lo que espera que la nueva generación se lleve de Wicked y Wicked: Por siempre, Platt se puso más reflexivo. “Vivimos mirándonos a través de pantallas», nos confesó ante la pregunta que le hicimos. «Quiero que esta película nos recuerde mirarnos con nuestros propios ojos. Hablar. Escuchar. Conectar.”
Y es que este mundo tan loco y mágico no enseña que necesitamos volver a reconocernos como seres humanos.
Cambiamos, por siempre.
En el aire queda la sensación de final, pero también de reencuentro. Wicked: Por siempre no sólo cierra la historia de Glinda y Elphaba, sino que las muestra por fin completas: dos mujeres que aprendieron a verse más allá de lo que el mundo dice de ellas.
La película promete ser profunda, luminosa y honesta. Una historia sobre la amistad, la lealtad y la necesidad de ser comprendidas más allá del mito.
El 21 de noviembre, cuando las luces se apaguen en las salas, el público regresará una vez más a Oz… pero esta vez, para despedirse de él.