Tom Cruise y sus stunts más peligrosos en el cine
¿Cuál es su favorito?
No existen límites para la imaginación y menos para Tom Cruise. Ahora que el rodaje de Misión: Imposible 7 ha vuelto al ruedo, deviene inevitable recordar todas las veces en que el actor nos ha dejado boquiabiertos por las secuencias de alto riesgo que él voluntariamente ha protagonizado a lo largo de su carrera.

Desde escenas en apariencia sencillas que (por una falla técnica) pudieron resultar muy mal, hasta auténticos set pieces de enorme peligrosidad, vean a continuación diez stunts de Tom Cruise que lo avalan como uno de los histriones más osados dentro de la industria.
Riesgo de ahogo (Top Gun, 1986)
Una década antes de que el mundo conociera a Ethan Hunt en Misión: Imposible, Tom Cruise ya tomaba el control de sus propias escenas de riesgo. En Top Gun: Pasión y gloria, ocurre este momento en que los pilotos Pete Mitchell (Cruise) y Nick Bradshaw (Anthony Edwards) son derribados y caen al océano. Durante el rodaje de dicha escena, el peso del paracaídas cerca estuvo de arrastrar al actor hasta el fondo del mar, pero afortunadamente los responsables intervinieron justo a tiempo para salvarlo del ahogamiento.
Escalando la montaña (Mission: Impossible II, 2000)
Cruise y el director John Woo acordaron que la mejor introducción para la secuela de Misión: Imposible era confirmar a Ethan Hunt como un extremo héroe de acción. ¿Qué mejor que verlo escalar acantilados de enorme altura a mano limpia? Detrás de cámaras, la situación no era mucho más segura para el actor pues éste se negó a que la producción utilizará redes de seguridad y únicamente le sostuvo una cable que, en un imprevisto, amortiguaría la caída. Se requirieron de siete tomas para resolver toda la arriesgada secuencia inicial.
Casi decapitado (The Last Samurai, 2003)
El rodaje de El último samurái pudo terminar en tragedia durante una escena de combate entre el capitán Nathan Algren (Cruise) y el guerrero Ujio (Hiroyuki Sanada). Los personajes montan sus respectivos caballos, que detrás de cámaras no eran auténticos animales sino máquinas. Sanada tenía que arremeter contra Cruise, apuntando su espada al cuello de este último, y su «caballo» debía frenarse al último momento. Pero no lo hizo y sólo los agudos reflejos del japonés evitaron que su afilada daga golpeara al norteamericano.

Choque automovilístico (Collateral, 2004)
El intrépido histrión ha conducido aviones y helicópteros para determinadas películas, pero también automóviles que, en comparación, serían de riesgo mínimo. Sin embargo una experiencia detrás del volante hizo temer a su coestrella en Colateral, Jaimee Foxx, por la vida de Cruise. Durante una secuencia de persecución, ocurrió que Foxx embistió con su taxi contra el Mercedes que conducía su colega. El coche impactado se elevó del suelo y se precipitó fuera del set. Afortunadamente nadie salió lastimado; Cruise dijo sólo haberse sacudido un poco.
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Desde el edificio más alto del mundo (Mission Impossible – Ghost Protocol, 2011)
Para la cuarta entrega de Misión imposible, Cruise asumió la estremecedora tarea de colgarse desde el rascacielos Burj Khalifa en la ciudad de Dubái. Cabe recordar que esta estructura presume 829 metros de altura y más de 150 pisos. En la película, Ethan Hunt debe escalar el exterior del edificio con ayuda de guantes y calzado especial; respecto al rodaje, Cruise se valió de cableado de seguridad que más tarde se borraría en posproducción. Pero independientemente de las precauciones, es claro que semejante stunt requiere de temple de acero, más si hay un par de momentos donde el actor debe dejarse caer al vacío.
Un avión despegando (Mission: Impossible – Rogue Nation, 2015)
Ahora sabemos que, a falta de un boleto, Cruise aún hallará la forma de abordar cualquier vuelo. Así lo hizo en Nación Secreta, mediante un stunt que le exigió aferrarse al exterior de una aeronave de transporte militar mientras despegaba. Como medida de seguridad, el histrión estaba lleno de arneses, sujeto con cables firmemente acoplados al avión. Asimismo, Cruise utilizó lentes de contacto para protegerse del viento y la producción se aseguró de que la pista estuviera limpia, temiendo por piedras que pudieran golpear contra la estrella durante el despegue.
Bajo el agua sin respirar (Mission: Impossible – Rogue Nation, 2015)
Los tres minutos que Ethan Hunt debía aguantar bajo el agua sin respirar cerca estuvieron de ser igualmente necesarios para que Cruise resolviera el rodaje de esa misma secuencia. Con sólo diez días de disponibilidad, el director Christopher McQuarrie decidió filmar tomas continuas relativamente extensas, en las que el histrión tuvo que sumergirse hasta dos minutos y treinta segundos sin tanque de oxígeno y obviamente sin dejar de moverse conforme a las acciones del personaje. Durante su entrenamiento, Cruise pudo aguantar hasta seis minutos y medio sin respirar en completo reposo.
Paracaidismo (Mission: Impossible – Fallout, 2018)
Aquel salto en paracaídas no fue mero CGI. Realmente Tom Cruise abordó un avión y se aventó desde alturas que oscilaron entre los 5,000 y los 7,500 metros. Un especialista saltó junto con el actor para seguirlo con la cámara y bajo esta dinámica se resolvieron las tres tomas que, montadas en edición, brindan la idea de un plano secuencia. Entre ensayos y filmaciones, fueron un total de 106 saltos requeridos para completar esos dos minutos finales de película. El cuerpo inconsciente del personaje de Henry Cavill, ahí sí, es un doble de riesgo.
Persecución en moto (Mission: Impossible – Fallout, 2018)
No sólo bastaba con jurar que el mismísimo Tom Cruise era quien recorría las calles parisinas a toda velocidad: era de suma importancia evidenciarlo mediante la cámara. Por ende, hubo que buscarle close-ups, los cuales requirieron de un vehículo viajando velozmente frente a él, con una cámara a escasa distancia del actor. El riesgo era que si el vehículo se frenaba repentinamente, Cruise podía estamparse contra el aparato. Por otro lado, sortear coches en movimiento (como lo hizo con su motocicleta) podía resultar catastrófico ante la mínima falla de comunicación.

El helicóptero (Mission: Impossible – Fallout, 2018)
De acuerdo a The New York Times, Cruise contó únicamente con seis semanas para obtener un certificado de pilotaje, cuando normalmente se requiere del doble de tiempo. Fueron jornadas de entrenamiento de 16 horas al día. Tal cual vemos en la secuencia final, el actor debía conducir su helicóptero con enorme proximidad a las montañas y al helicóptero contrario. Entre los trucos que el histrión tuvo que aprender, figura el de dar vueltas descendentes de 360 grados, sin dejar de actuar y en perfecta coordinación con el resto del equipo.