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Cine

Festival de Cine Judío en México: 15 años de historias universales

Festival de Cine Judío en México: 15 años de historias universales

Cuatro de las siete películas que se proyectarán en el FICJM 2018 pertenecen al género de comedia, algo inédito en el festival.

A partir del 26 de enero y hasta el 15 de febrero de 2018, el Festival Internacional de Cine Judío en México celebrará sus quince años en el país con el slogan «El Festival para todos» y con la que promete ser una de las mejores ediciones del certamen. El año pasado, esta fiesta fue la encargada de traer producciones como Una historia de amor y oscuridad (2015) –el debut de Natalie Portman en la silla del director– y Caracoles en la lluvia (2013) del director Yariv Mozer. Ahora, el FICJM estrenará siete películas con temática judía: Boda con el enemigo (2013), Milagros embotellados (2017), Una historia de amor en Hollywood (2015), Guerra en la cancha (2016), Hasta pronto, Alemania (2017), Armonía (2016) y El repostero de Berlín (2017).

En conferencia de prensa, los organizadores del FICJM 2018 resaltaron el crecimiento del festival desde su primer año hasta la época actual. De acuerdo a sus declaraciones, en 15 años, el evento pasó de proyectarse en una sala de cine en Polanco a tener más de 35 mil asistentes y varias sedes de proyección que incluyen la Cineteca Nacional y diversas salas de distintos complejos Cinépolis, así como funciones especiales en el resto de la República Mexicana.

«Existen entre 30 y 40 festivales dedicados al cine judío alrededor del mundo. Nosotros ocupamos el tercer lugar a nivel mundial y un dato que nos sorprende es que la mayor parte de la audiencia de nuestro festival no pertenece a la religión judía», comentó Mark Liwerant, Presidente del Consejo directivo del FICJM. Durante la conferencia, Liwerant también agradeció la ayuda de Cinépolis en la difusión del festival, el cual le brinda una oportunidad a la gente de ver cine «no tradicional», lejos del cine de Hollywood y de superhéroes que abunda en las salas del país.

 

festival de cine judío

Después de la conferencia de prensa, Mark Liwerant e Isidoro Hamui, director del FICJM, nos narraron en entrevista más detalles de su experiencia a cargo de este evento y las complicaciones que esta edición tuvo debido al terremoto que azotó al país el año pasado. «Tras el 19 de septiembre, nuestras oficinas en la colonia Roma quedaron inservibles. De hecho, el edificio lo tienen que demoler. Nos quedamos sin un espacio físico para trabajar justo en las fechas donde estamos con el cierre de las películas. No obstante, la decisión que se tomó fue seguir adelante con el festival,» comenta Mark.

Por si esto no fuera suficiente, el Festival de Internacional de Cine Judío en México también tuvo que enfrentarse a una falta de recursos inesperada, la cual surgió cuando algunos donadores otorgaron su dinero a la situación más urgente que ocurría en México: «A pesar de que seguimos creciendo, la taquilla sólo nos da un 5% de nuestro presupuesto. El trabajo de la mesa directiva y del consejo, durante gran parte del año, es el de conseguir el otro 95% de las donaciones,» explicó Mark. Afortunadamente, todos los involucrados encontraron una solución al problema y a partir de la próxima semana podremos ser testigos de los resultados de todo su esfuerzo. «El regresar a la vida lo más pronto posible es la mejor herramienta que se tiene para superar una situación de pérdida. Ahora estamos aquí, de pie, y el festival existe para ayudar a la gente, para que pueda entrar un ratito al cine y distraerse viendo otras historias».

Al cuestionar a Mark sobre aquello que marca una diferencia entre el FICJM y otros festivales en México, él comentó que su misión siempre ha sido «transmitir valores de la cultura judía, entre los cuales existen algunos que no sólo son milenarios y universales, sino también actuales». Como ejemplo, Liwerant hace una comparación de la migración que hicieron muchos judíos después de la Segunda Guerra Mundial y aquella que viven los mexicanos en la actualidad cuando van a países como Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades. «No somos políticos, pero creo que dentro del festival podemos encontrar una transmisión de experiencias de vida y cultura que a veces se ven muy lejanas, pero que vivimos día a día».

Por su parte, Isidoro Hamui agregó que el cine es una excelente herramienta para fomentar la diversidad: «Lo más bonito del cine es que puedes transportarte a la historia de otra persona, entenderla y sentirla; todo eso te ayuda a sensibilizarte. Aunque somos personas distintas, los problemas que estás viendo en las películas son problemas humanos».

Durante la conferencia de prensa se recalcó que el género de la comedia –y en particular de un humor negro que podrás encontrar en algunas de las cintas– predominó en la selección de películas de esta edición. Al cuestionar a Isidoro sobre los límites que tiene la comedia en un ambiente tan tenso como el que vivimos ahora, él afirmó que «el humor te ayuda a decir cosas que de otra forma sonarían agresivas. En mi opinión es una buena herramienta para ver un tema de distintas perspectivas».

 

Para más información acerca de películas y horarios del festival, visita la página oficial del Festival de Internacional de Cine Judío en México.

autor Soy fan de los slasher y me gustaría vivir en una película de terror. De grande quiero ser como Sidney Prescott. Algún día escribiré un best seller. Me gustan los libros, las series y obviamente, el cine.
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