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Un legado de éxito: ¿Cómo la familia Broccoli hizo de James Bond un fenómeno?

28-02-2025, 9:16:52 AM Por:
Un legado de éxito: ¿Cómo la familia Broccoli hizo de James Bond un fenómeno?

Tras décadas de experiencia y una sorpresiva partida, descubre por qué los apellidos Broccoli y Bond formaron una mancuerna inolvidable.

Desde las guerras que marcaron el siglo XX hasta la era digital, un nombre ha permanecido constante en el mundo del espionaje literario y cinematográfico: James Bond. Vestido siempre con los mejores trajes, haciendo uso de su gran porte, y siempre salvando el día, este agente inglés se ha convertido en un sinónimo de acción, heroísmo y respeto. Pero consolidarlo así no fue una tarea sencilla. Detrás de este ícono, una familia movió los hilos y, durante décadas, supervisó que el legado de James Bond estuviera presente en cada una de sus películas. También se encargó de que estas fueran siempre relevantes y emocionantes para las audiencias de todo el mundo. Hablamos, por supuesto, de la familia Broccoli.

De la guerra con amor

James Bond nació de la imaginación de Ian Fleming, un exoficial de inteligencia naval británico. Fleming, con su experiencia en el mundo del espionaje durante la Segunda Guerra Mundial, poseía un conocimiento profundo de las intrigas y el peligro que rodeaban a los agentes secretos. En 1952, mientras se encontraba en su finca de Jamaica, llamada «Goldeneye», Fleming comenzó a escribir la primera novela de James Bond, Casino Royale, que se publicó al año siguiente.

El contexto de la Guerra Fría proporcionó el telón de fondo perfecto para las aventuras de Bond, permitiendo a Fleming explorar temas de espionaje internacional, traición y exponer cómo el poder o las lealtades cambiaban de dueño en un instante. El exoficial le dio nombre a su creación inspirándose en el ornitólogo americano James Bond, autor de Birds Of The West Indies. Desde su aparición, hubo atributos que diferenciaron al agente cuyo código (007) se volvió un ícono: era sofisticado, carismático, con una elegancia indiscutible, gusto por los coches deportivos y los martinis.

Ian Fleming y Sean Connery
Sean Connery e Ian Fleming en el rodaje de El satánico Dr. No. Foto: Sunset Boulevard

La combinación de su encanto, su habilidad para el combate y su capacidad para mantener la calma bajo presión convirtieron a Bond en un modelo del espía moderno.

El hombre del cerebro de oro  

Todo comenzó con Albert R. «Cubby» Broccoli, productor de cine. En la década de 1960, Broccoli adquirió los derechos de las novelas de Ian Fleming y, junto con Harry Saltzman, fundó Eon Productions. Su visión era llevar al agente secreto británico a la gran pantalla, y así nació El satánico Dr. No, la primera entrega de una saga que definiría las películas de espías de espías.

Las novelas de Bond, con su gran escala, villanos extravagantes y momentos de acción, parecían destinadas a la pantalla grande. Pero no había grandes expectativas sobre su éxito. Según When The Snow Melts, autobiografía de Broccoli, el creador de Bond recibió apenas $1,000 dólares cuando CBS quiso usar al agente en un especial de televisión. Saltzman ya perseguía los libros, y ofreció pagar $50 mil dólares, más $100 mil adicionales por cada libro que se convirtiera en película.

Pronto conoció a Broccoli y llegaron a un acuerdo: Cubby se quedaría con el 50% de los derechos, y lo que estos representaban, y en retribución movería sus influencias para conseguir un acuerdo con algún estudio cinematográfico. En 1961, United Artists ofreció $1 millón de dólares (MDD) a cambio de la primera cinta. Dentro del libro también se señala que la Broccoli y Saltzman se quedarían con el 60% de los beneficios

El satánico Dr. No se convirtió en un éxito, y los aspectos que al estudio le daban miedo, terminaron por encantar a la audiencia. Broccoli no solo era un productor, era un visionario. Él entendió la importancia de la fórmula Bond: acción trepidante, villanos memorables, mujeres fascinantes y, por supuesto, un protagonista carismático. Al mismo tiempo, había cierta exageración que facilitaba no tomarse todo tan en serio. Con sus primeros pasos en la saga, Broccoli y Saltzman ganaron entre $5 y 10 MDD. La fórmula del negocio era clara: dar exactamente eso a la audiencia y no traicionar el encanto del 007.

Cubby Broccoli, Harry Saltzman y Roger Moore en el rodaje de 007: Vive y deja morir

Danjaq, subsidiaria también creada por la exitosa dupla, se quedó con los derechos de Bond, y Broccoli peleó con United Artists por el control creativo de la franquicia. No quería que los ejecutivos interfirieran meramente por cuestiones económicas. El público se acostumbró a ver tremendos espectáculos en la pantalla grande, y a principios de los 80, United Artists reportó que las ganancias de la saga, sólo en territorio norteamericano, ya superaban los $160 MDD (vía).

“No pretendemos capturar los Premios de la Academia”, dijo Cubby Broccoli a The New York Times en 1979. “Estamos aquí para crear un entretenimiento”.

Tal frase, tan sencilla como certera, se convertiría en el mantra del legado familiar.

“Fueron los primeros en hacer películas para todo el mundo y no sólo para el (público) nacional. De haber sido los productores británicos, creo que habrían sido más estrictos en la interpretación de un héroe británico, por ejemplo. Puede que no hubieran elegido a un actor escocés (Sean Connery), pero con la sensibilidad de Cubby y Harry, había una mentalidad mucho más abierta sobre cómo traducir los libros al cine y hacerlos más atractivos para una audiencia internacional”, dijo Barbara Broccoli, hija de Albert, a Variety.

Sin tiempo para fallar

La década de los 80 se caracterizó por diversos problemas estructurales. Gracias al largometraje Las puertas del cielo, que fracasó estrepitosamente, United Artists se fue a la quiebra y terminó en los activos de Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), estudio que se alió a Eon en la producción de las cintas. Antes de ello, Salzman hizo malas inversiones y tomó sus acciones de Danjaq como garantía.

Cuando los acreedores cobraron su parte, la subsidiaria estuvo a punto de caer en la quiebra, y por ello Saltzman vendió su parte a United Artists. Así, Cubby Broccoli se convirtió en el único productor. Tenía control creativo, pero también se hacía presente en las filmaciones y creaba una atmósfera de familia. “No veía el trabajo como algo arduo. Lo encontraba estimulante y emocionante”, relató su hija, Barbara Broccoli, en 2009.

Tras la muerte de Albert R. Broccoli, en 1996, Barbara y Michael G. Wilson, su medio hermano, quedaron como responsables de la saga. Criados en el set de las películas de Bond, entendían la franquicia a la perfección. Pero en lugar de simplemente replicar el pasado, aportaron su propia visión, adaptando a Bond a los tiempos cambiantes. Su primera gran prueba fue GoldenEye, cinta que llgó tras un paréntesis de seis años. Con Pierce Brosnan en el papel principal, la película fue un éxito rotundo. Se demostró que Bond seguía siendo relevante incluso tras la desaparición de grandes conflictos bélicos, o incluso ideológicos, como la Guerra Fría.

Pierce Brosnan como James Bond
¿Cómo la familia Broccoli preservó el legado de James Bond?

Uno de los mayores desafíos para los Broccoli ha sido mantener la esencia de Bond mientras se adaptan a los cambios culturales y sociales. Han navegado con éxito temas delicados, como el papel de las mujeres en las películas de Bond, que evolucionaron de simples «chicas Bond» a personajes femeninos complejos y con verdadera utilidad para la trama. También han sabido equilibrar la tradición con la innovación. Han mantenido los elementos clásicos de Bond, como los gadgets ingeniosos y los villanos extravagantes, y al mismo tiempo incorporaron nuevas tecnologías y estilos de narración.

El legado nunca muere

Cuando los Broccoli y Wilson se hicieron cargo del personaje, Hollywood llevaba dos décadas de experiencia con los blockbusters. Ya había grandes franquicias con taquillas similares o superiores a las de Bond, y también una explotación masiva de las propiedades intelectuales. Aun con ese contexto, los hermanos seguían los pasos de su padre, y no sólo compartían el control creativo, sino la visión en torno al personaje. Bond sólo llegaba a los cines cuando había historias, directores (e incluso actores) que así lo ameritaran.

Dentro de James Bond: The Legacy, libro escrito por John Cork (fanático e historiador del personaje), se describe de esta manera el pensamiento tras las películas.

“Los libros sobre negocios tiene muchas historias de empresas increíblemente exitosas que pasaron a la siguiente generación, una desinteresada. Parecían que no podían fracasar y fracasaron. Ese no ha sido el caso de Bond, [Barbara Broccoli y Michael Wilson] han dado un paso al frente de forma creativa una y otra vez”.

En múltiples entrevistas, los hermanos productores han abordado cómo James Bond se convirtió en ese personaje perenne a lo largo de sus vidas. Barbara estuvo presente en los sets de filmación desde que se trabajó en El satánico Dr. No, y Michael se empapó de la mitología cuando su madre se casó con Broccoli. Además de productor, Wilson también ha fungido como coguionista en algunas entregas.

Daniel Craig como James Bond

Un sólido ejemplo de sus buenas decisiones se demuestra en la más reciente época del agente: la protagonizada por Daniel Craig. Si bien, el director Martin Campbell ayudó en su elección para Casino Royale (de 2005), la decisión final recayó en los herederos del legendario Cubby. Tras las críticas al 007 interpretado por Pierce Brosnan y los evidentes cambios en el tejido social, se apostó por una actualización del personaje. Sí, Bond mantendría la elegancia, su atractivo físico y la inteligencia que lo llevó al éxito, pero también sería partícipe de tramas aún más crudas y emociones intensas. Justo como los hombres de la época.

La elección de Craig no se encontró con una buena recepción. Incluso se reportaron problemas entre Barbara Broccoli y los estudios por la decisión, pero bastó con su primera película para cerrar muchas bocas. El consenso de Rotten Tomatoes catalogó su trabajo como “una reinvención cáustica, embrujada e intensa del 007”. Las críticas hacia su estatura, color de cabello e incluso movimientos pasaron al olvido. Elegirlo se convirtió en una tremenda decisión, pues durante los 15 años que estuvo al frente de la saga, esta consiguió sus películas más taquilleras (destacando Operación Skyfall y sus $1,100 MDD). También hubo algunos premios Óscar y entregas que muchos consideran entre las mejores de toda la saga.

“Supe que era el hombre correcto para el personaje. Era un actor real, y Bond es un hombre real. Esto no sólo fue sobre elegir una cara bonita”, comentó Broccoli en su momento (vía).

Reflexionando sobre sus contribuciones al legado Bond, Barbara también se muestra agradecida por el trabajo de Daniel Craig. Según sus palabras, sólo un actor de semejante talento podía transformar a James. Pasó de ser un “mujeriego, bebedor de vodka y martini, con un descarado sentido del humor” a “un asesino complicado con un perfil psicológico más oscuro”. E incluso con semejantes cambios, la gente sigue pagando (muchos) boletos para ver con qué nueva aventura sorprende el personaje.

“(Broccoli y Wilson) tuvieron que ser innovadores. Han sido desafiados por Arma letal, Indiana Jones, James Bourne, Misión imposible y la franquicia Oceans, y ellos se siguen superando a sí mismos. Siempre debe tener un toque moderno”, afirma Steven Jay Rubin, autor de The Complete James Bond Movie Encycolpedia, a Variety.

Hermanos Broccoli premio James Bond
Barbara Broccoli y Michael G. Wilson recibiendo un reconocimiento por su legado en la franquicia James Bond. Foto: Gilbert Flores/Variety vía Getty

Incluso los directores que se han puesto tras las cámaras afirman que no había nadie como los descendientes de Cubby para entender al personaje. Un ejemplo de sus intentos por modernizar la franquicia fue convertir a M, el jefe de Bond, en una mujer. Todo fue meticulosamente planeado.

“Resultó que querían actuaciones de mujeres para traer al público femenino al cine. Entonces había una villana en un papel más importante, y la M de Judi Dench era mucho más activa”, agregó Michael Apted, director de 007: El mundo no basta.

Vive y deja vivir

Con más de 60 años de historia, la franquicia James Bond se mantiene como una fuerza dominante en el cine. Y gran parte de este éxito se debe al legado de la familia Broccoli. Su dedicación, pasión y visión han asegurado que el agente 007 siga siendo un ícono cultural, relevante para las audiencias de todo el mundo. Además, genera expectativa ante cualquier decisión respecto al futuro.

De acuerdo con colaboradores de la franquicia, Barbara Broccoli y Michael G. Wilson son casi una réplica de la buena dupla que en algún momento formaron Cubby y Saltzman. Ella vio la parte relacionada con la industria, las campañas de marketing, los análisis de qué funcionó y no en la franquicia. Él se encargó de la parte narrativa, vigilar que todo encajara en la saga y contribuir a que Bond fuera cada vez más completo. En febrero de 2025, ambos confirmaron un acuerdo con Amazon MGM Studios, compañía que ahora posee los derechos de la franquicia, y el control creativo total.

Su despedida de la saga dejó a muchos fans, y expertos de la industria, en un verdadero shock. Más de una vez, Barbara habló con la prensa y señaló que un consejo de su padre era: “No dejes que lo arruinen”, haciendo referencia al legado de Bond. Irónicamente, ahora que Amazon tiene control total de todas las decisiones y futuros proyectos, ese es el futuro al que más de uno teme: un legado en la ruina.

¿Cómo la familia Broccoli preservó el legado de James Bond?

Lo que alguna vez parecía imposible, hoy es una realidad, una para la que no hay vuelta atrás. El futuro de Bond ahora está en otras manos, y aunque Albert R. Broccoli, Harry Saltzman, Barbara Broccoli y Michael G. Wilson hicieron hasta lo imposible para protegerlo, hoy corresponde a otros estar a la altura. Hay décadas de experiencia sobre las cuales Amazon puede aprender, y por supuesto, millones de fans que no dudarán en hacerse escuchar. Ideas hay muchas, y miedos aún más. Incluso si todo se saliera de control, queda el recuerdo de 25 películas y muchas historias sobre la familia que cuidó, desarrolló, deconstruyó y, sobre todo, honró a Bond… James Bond.

autor Soy de los que siempre defendió a Robert Pattinson como Batman y puede ver la misma película en el cine hasta 7 veces. ¿Mi gusto culposo? El cine de terror de bajo presupuesto.
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