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«Somos arrastrados por el devenir de la vida, pero no tenemos una meta»: Adrían Vázquez habla del realismo político de El yerno

«Somos arrastrados por el devenir de la vida, pero no tenemos una meta»: Adrían Vázquez habla del realismo político de El yerno

En entrevista, el protagonista revela la forma en la que abordó los cuestionamientos que plantea este ácido relato.

¿Qué influye en la vida de un individuo para que obtenga poder ilimitado? Si se lo preguntaran a José Sánchez, protagonista de El yerno, la nueva película de Gerardo Naranjo, seguramente diría, jactándose de ser un gran empresario: “Visión”. En realidad, aunque él no se atrevería a decirlo, hay un factor con más peso, que es la corrupción del sistema en el que se desenvuelve el estelar, y que permite, con cinismo de sobra, que haga negocios turbios con capos de la droga mientras funge como fiscal general del estado ficticio de Albacruz.

El proyecto muestra, con tintes de sátira, cómo Sánchez, de la noche a la mañana, empieza a ascender en la escala política aún sin tener experiencia previa en ese ámbito. Todo comienza como un simple golpe de suerte, aunque pronto se convierte en escándalo.

Platicamos con Adrián Vázquez, quien le da vida a José. El actor nos contó cómo capturó el crecimiento de su personaje en un rol que, sin tapujos, muestra una realidad inmediata.

el yerno entrevista

La película retrata algo que, desafortunadamente, pasa, sigue pasando y no sé si seguirá pasando. Esto se maneja con mucho arrojo para nombrar las cosas y reconocer que ahí están. ¿Qué fue lo que a ti te llamó la atención para decir: «Ok, esto está poniendo los puntos sobre las íes, quiero sumarme a esto”?

Creo que bien lo dices. Es justo esta manera, desde la ficción, de afrontar esta terrible realidad que habitamos, pero sobre todo con la posibilidad de encarnar a un personaje que nos muestra un aspecto del humano, alguien que termina confluyendo en estas diferentes realidades y cómo es arrastrado o avasallado por este cúmulo de situaciones.

El tener la posibilidad de ponerle esta noción humana es lo que me llamó mucho la atención desde que tuve la posibilidad de leer el guion. Además, siento que el personaje de José Sánchez es estúpidamente humano o humanamente estúpido. Refleja un gran sentir de la sociedad actual, donde muchos nos movemos siendo arrastrados por el devenir de la vida, pero no necesariamente con una meta o un punto fijo. Eso le ocurre a José: sabe que quiere cosas, pero no sabe cuál es la meta, y eso es muy bello también.

En la cinta, no nos enfocamos nada más en la corrupción de José, porque también quienes lo rodean están involucrados en todo lo que le sucede. Está su esposa, Lucía, y también “El lobo” (un trabajador de transporte e instalación de aires acondicionados que asciende a narcotraficante). ¿Cómo fue compartir el paso de tu personaje con estos otros actores que también se ven envueltos en la situación?

Creo que siempre trabajar con actores que tienen un compromiso con la ficción, tan disciplinados y profesionales, es algo que uno agradece. En el caso de Verónica Bravo, a quien admiro y quiero mucho, Rodrigo Virago, o incluso conocer a Jerónimo Medina; saber que todos queríamos encarnar de la mejor manera nuestros personajes y compartir esta ficción con verdad y disciplina es fundamental.

Desafortunadamente, a veces te topas con proyectos donde cada uno jala agua para su molino, pero aquí agradezco mucho el trabajo de Gerardo Naranjo y James Schamus (productor y guionista) por conformar un equipo donde todo el mundo pensaba en la ficción. Para mí, desempeñar el rol principal o el personaje eje fue una responsabilidad muy grata. Estábamos todo el tiempo colaborando sobre lo que la ficción nos pedía y sobre el tono y lenguaje cinematográfico específico. Me sentí dichoso y privilegiado.

el yerno entrevista
Adrián Vázquez en El yerno.

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Me gusta que el proyecto, con muchos de sus elementos, como que sí quiere impulsar un cambio: que mucha gente la vea y piense que lo que vivimos o hemos vivido sí puede cambiar. ¿Qué cambio esperas que esta película genere, en principio, en el gobierno para que no haya más «José Sánchez» por ahí?

Me parecería, de manera personal, una postura demasiado optimista. Considero que nos generaría una responsabilidad difícilmente alcanzable el que los artistas intentáramos ser factores de cambio sobre grandes aspectos de la sociedad. Creo que el hecho de que una ficción logre generar conciencia en una persona o que alguien vea el reflejo de otros seres allegados a esto, esa sería la gran labor.

No porque sea esta película. Me referiría a cualquier producto artístico que generamos. Me encantaría poder lograrlo, pero me parece demasiado optimista. Creo que la responsabilidad que tenemos como artistas es, primeramente, la de contar historias, que una historia se refleje en la pantalla, en un escenario, y que a partir de ahí toque o conmueva a quienes la observan, porque creo que esa es la labor del artista.

Generar un cambio social específicamente a partir de este producto me parecería el mayor de los logros del arte, y en mi caso, prefiero mantenerme un poco más realista. Hay quien diría: “Es que eres muy pesimista”, pero yo digo: “No, no, sí soy optimista, pero realista». Creo que lo que nos toca a nosotros es intentar contar historias acudiendo a una honestidad, a una verdad de espíritu, pero en mi caso desde la interpretación y además confiando en nosotros los artistas del cine: la dirección, la edición, el cinefotógrafo, para que entre todos contemos algo que nos mueva, que nos apasione.

La película se atreve a ser una especie de estudio de personaje. No se queda en una sola época, es un tratamiento en etapas. ¿Qué es lo necesario para interpretar correctamente a un personaje que sí tiene matices y evolución, que no se queda como alguien unidimensional?

Tiene que ver con la pasión que siento desde hace 30 años por la posibilidad de encarnar otros seres. Somos un tanto rigurosos en la investigación psicológica y corporal. En este caso fue muy bello poder jugar tres épocas de este personaje e ir entendiendo la energía que requería cada una.

Fue un trabajo exhaustivo, no solo en la corporalidad, sino desde lo energético, lo psicológico y lo racional. Pero uno no lo hace solo; siempre va de la mano de lo que quieren contar el director, el productor y el guionista. Tienes que poner tu 100% para prestar tu espíritu y todo tu bagaje emocional a este ser. Eso es lo que nos apasiona y nos mantiene haciéndolo.

El yerno ya está disponible en Netflix.

autor Me fascina escribir, escuchar, leer y comentar todo lo relacionado con el cine. Me encanta la música y soy fan de The Beatles, Fleetwood Mac y Paramore. Mis películas favoritas son Rocky y Back to the Future y obvio algún día subiré los "Philly Steps" y conduciré un DeLorean. Fiel creyente de que el cine es la mejor máquina teletransportadora, y también de que en la pantalla grande todos nos podemos ver representados.
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