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Cannes 2025: recuento de la edición número 78

Cannes 2025: recuento de la edición número 78

La edición 78 del Festival de Cannes fue para muchos críticos una de las mejores en cuanto a la calidad de la programación.

De un total de 22 títulos en la Selección Oficial del Festival de Cannes 2025, siete fueron dirigidos por mujeres, lo cual demuestra que cada año se incluye a más realizadoras, casi una tercera parte. Este año, el jurado estuvo presidido por la emblemática actriz francesa Juliette Binoche y contó con los actores Jeremy Strong, Alba Rohrwacher y Halle Berry, así como con los realizadores y guionistas Dieudo Hamadi, Payal Kapadia, Hong Sang-soo, Leïla Slimani y el mexicano Carlos Reygadas, cuya obra ha sido ampliamente premiada en Cannes desde su debut en 2002 con Japón.

La Palma de Oro Honoraria se le otorgó este año a Robert De Niro en un emotivo momento de la ceremonia de inauguración en la que participó Leonardo DiCaprio, quien le agradeció el haber iniciado su carrera gracias a él.

Leonardo DiCaprio y Robert De Niro en la cinta de 1993 This Boys Life.

Un simple accidente del realizador iraní Jafar Panahi recibió la Palma de Oro. Cabe destacar que este magnífico cineasta ha recibido el Oso de Oro en la Berlinale por Taxi (2015), así como el León de Oro de Venecia por The Circle (2000), colocándolo en el selecto grupo de realizadores que a lo largo de la historia han recibido los máximos galardones de los tres festivales de cine más importantes del mundo: Henri-Georges Clouzot, Michelangelo Antonioni y Robert Altman. Panahi inició su carrera como asistente de otro gran maestro del cine iraní, Abbas Kiarostami, y ganó la Cámara de Oro en Cannes por su primera película The White Balloon en 1995.

Un simple accidente comienza como muchas otras cintas iraníes, en un auto, cuando un conductor que viaja con su familia de noche, Eghbal, atropella a un perro y por ello busca ayuda en un almacén cercano. Es ahí donde un trabajador, Vahid, parece identificarlo como el torturador en la prisión que le arruinó la vida y lo secuestra con el fin de enterrarlo vivo. Sin embargo, como nunca vio a su agresor ya que siempre tuvo los ojos vendados, decide mantenerlo cautivo en su camioneta y recurre a otros exprisioneros para que le ayuden a confirmar su sospecha. Pronto, la camioneta de Vahid es ocupada por otras víctimas que buscan vengarse del agente, pero ellos también dudan de su identidad, ya nunca lo vieron y su única referencia es que tiene una prótesis en la pierna.

Un simple accidente del realizador iraní Jafar Panahi.

A través de los testimonios de este grupo conformado por una fotógrafa de bodas, una novia a punto de casarse, su prometido y un trabajador furioso con el régimen, conocemos los traumas que nunca han superado. El día transcurre en el interior de la camioneta, incluso con momentos llenos de humor. En un giro sorprendente, se ven en la necesidad de llevar de emergencia al hospital a la esposa de Eghbar que está a punto de dar a luz. Todas estas escenas llevan a la profunda reflexión sobre la moralidad del asesinato como venganza, sobre todo si no existe la certeza plena de la identidad del agente al que tienen cautivo. El dilema, que no se resuelve en Un simple accidente, es aún más inquietante cuando se tiene en mente que Panahi sufrió de torturas y encarcelamiento y tuvo prohibido filmar durante muchos años.

Sentimental Value del noruego Joachim Trier fue una de las grandes favoritas y se hizo merecedora del Gran Premio del Jurado. Su eje es el proceso de la creación cinematográfica y de qué manera puede ayudar o impedir una reconciliación familiar. Stellan Skarsgård, actor fetiche de Lars Von Trier, interpreta a un cineasta en decadencia, Gustav Borg. A sus dos hijas, Nora (Renate Reinsve) y Agnes, las abandonó por mucho tiempo. Justo cuando fallece la madre de ellas, Gustav aparece con un guion que quiere rodar en la hermosa casa familiar, que aún le pertenece, sobre el suicidio de su propia madre, causado por su haber sido torturada durante el nazismo. Es evidente que lo escribió pensando que el papel principal podría ser interpretado por Nora, una famosa actriz de teatro que sufre ataques de pánico en el escenario y cuya vida es caótica.

Sentimental Value del noruego Joachim Trier.

Agnes es una historiadora, más estable y madre de un niño, y en su infancia participó en la película más importante de Gustav. Ante la negativa de Nora de participar en la película, Gustav le propone el proyecto a una famosa estrella de Hollywood, Rachel Kemp (Elle Fanning) a la que conoce casualmente en un festival de cine y quien accede gustosa por tratarse de un proyecto con gran prestigio. Para Nora, la decisión de su padre de contratar a otra actriz es una gran traición mientras que para Rachel es un papel imposible de interpretar. Trier, cuyo padre y abuelo fueron también reconocidos realizadores, reflexiona profundamente sobre la naturaleza del cine y las relaciones familiares en esta exquisita película que alude a muchos otros cineastas como Mankiewicz, Fellini, Wilder y el propio Bergman y que tiene momentos de profunda melancolía y delicadeza, sin dejar a un lado un humor agudo.

El Premio del Jurado Ex-aequo fue para Sirat de Oliver Laxe, el joven realizador franco-español que debutó en la Quincena de los Realizadores de Cannes en 2010 con Todos son capitanes y que desde entonces ha sido galardonado en sus diversas secciones. Sirat, producida por Pedro Almodóvar, es una singular meditación sobre el dolor en un mundo a borde del colapso que se hace aún más angustiante en la majestuosa soledad del desierto. El guion, escrito por Laxe y su guionista habitual Santiago Fillol, narra la desesperada búsqueda de un padre, interpretado por el gran actor Sergi López, para encontrar a su hija desaparecida en un rave de música electrónica en el desierto de Marruecos. En esta travesía lo acompaña su pequeño hijo.

Cuando ellos se encuentran a un grupo itinerante de ravers, ellos sugieren que la joven puede encontrarse en otro rave lejano en Mauritania, pero procuran disuadirlos de continuar con la búsqueda debido a su falta de experiencia y los peligros que conlleva atravesar el desierto. Ante la insistencia del padre de unirse a la caravana que se dirige al otro rave, el grupo emprende un viaje que los une profundamente pese a sus grandes diferencias. Sirat es una cinta radical y provocadora que cuenta además con un extraordinario diseño sonoro, lo cual provoca en el espectador una experiencia hipnótica.

Sound of Falling es la segunda película de la realizadora alemana Mascha Schilinski y compartió el Premio del Jurado con Sirat. En su primera proyección causó sensación y se perfiló como una de las favoritas de la selección, comparándosele con The Tree of Life (Palma de Oro, 2011) por su tono poético. Al igual que en la aclamada cinta de Terrence Malick, Sound of Falling, más que seguir una línea argumental, es una poderosa reflexión sobre el paso del tiempo, en este caso entre mujeres de diferentes épocas que comparten una sensibilidad en común.

Sound of Falling de la realizadora alemana Mascha Schilinski.

El guion, escrito por Schilinski en colaboración con Louise Peter, tiene como base una granja sombría en medio del campo en el norte de Alemania, en la que habitan a lo largo de más de un siglo diferentes mujeres cuyas vidas parecen haber quedado suspendidas entre sus muros, a la vez que sus caminos se van entrelazando de manera ambigua. En la primera parte, que se establece en los albores del siglo XX, vemos a un patriarca en cuya casa, cargada por una atmósfera fantasmagórica, impera la violencia, la enfermedad y la muerte teniendo como principal testigo a una bella niña llamada Alma. Décadas más tarde, bajo la sombra de la Segunda Guerra Mundial, una descendiente de la familia es testigo de la crueldad ejercida sobre las mujeres de la familia y de las empleadas domésticas.

A fines del siglo XX seguimos el destino de otra mujer de la familia, Angelika, una adolescente cuyo despertar sexual es explotado por un tío. En la parte contemporánea vemos que la granja es ocupada como casa de campo por un matrimonio berlinés de clase media, cuyas hijas parecen evocar el pasado trágico de sus antecesoras. Schilinski unifica estos fragmentos de tiempo a través de una composición que evoca el estilo de álbumes familiares, con texturas deslavadas y oxidadas. Esta estética afligida, lograda gracias al extraordinario trabajo del camarógrafo Fabien Camper, se presenta como una memoria subjetiva, fragmentada que busca recuperar la importancia de las historias colectivas de mujeres que se unen a través del tiempo, en un mundo que sigue dominado por el patriarcado.

El único realizador latinoamericano de la sección oficial fue el brasileño Kleber Mendonca Filho que con su thriller político El agente secreto ganó no sólo el Premio de Mejor Director, sino que también su protagonista, Wagner Moura, famoso por la serie Narcos, recibió el Premio de Mejor Actor. Al igual que su colega brasileño Walter Salles con la ganadora este año del Oscar a Mejor Película Extranjera I’m Still Here, Mendonca Filho ubica su historia en el Brasil convulsionado de la dictadura militar de los años 70. Armando es un investigador universitario de Sao Paulo, viudo, que busca refugiarse de la persecución política al lado de su pequeño hijo Fernando en Recife, durante el Carnaval.

El agente secreto de Kleber Mendonca Filho.

Obligado a cambiar de identidad, mientras espera sus nuevos documentos para salir del país en una atmósfera opresiva en todo momento, Armando habita una casa en la que convive con otros refugiados al tiempo que se dedica a buscar actas familiares en un archivo. Un corrupto jefe de policía, un sastre alemán con un posible pasado nazi, funcionarios oscuros, el abuelo de Fernando que trabaja como proyeccionista en el cine del pueblo, un sitio importante en la trama y hasta el hallazgo de una pierna humana en el estómago de un tiburón, dan cuenta de un intrincado argumento que fluye en diferentes épocas de manera muy entretenida sin dejar por ello de ser una profunda reflexión sobre el pasado histórico de Brasil y las tragedias que ocasionó la dictadura militar. Mendonca Filho, hijo de un archivista y un gran cinéfilo que empezó su carrera como crítico, explora a través de una obra construida magistralmente de qué manera un individuo puede resistirse o someterse al poder político.

La petite derniere es la tercera película de la reconocida actriz y cineasta francesa Hafsia Herzi y obtuvo el premio de Mejor Actriz para Nadia Melliti, que no es una intérprete profesional. Herzi adaptó la novela autobiográfica de Fatima Daas sobre las dificultades de una joven parisina de reconocer su identidad queer en el marco de una familia musulmana tradicional. Fátima es la menor de tres hijas, tiene asma, le gusta leer y jugar fútbol. Siempre ha ocultado su atracción por las mujeres, pero en el período en el que tiene que preparase para entrar a la universidad, explora diferentes formas de relacionarse con ellas, distanciándose de un pretendiente y apartándose de sus prácticas religiosas. En este difícil proceso, se enamora de una enfermera y se acepta tal y como es ante su familia.

Herzi inició su carrera en 2007 en Couscous (The Secret of the Grain), bajo las órdenes del realizador franco tunecino Abdellatif Kechiche, ganador de la Palma de Oro en 2013 por Blue is the Warmest Color. En los últimos años Kechiche ha caído en desgracia no sólo por la baja calidad de sus películas, sino también por acusaciones de acoso sexual a sus actrices. Sin embargo, hubo algunos críticos en Cannes que comentaron la fuerte influencia de Kechiche en la forma en que Herzi abordó el erotismo entre dos mujeres en La petite derniere. Además del Premio a Mejor Actriz, esta cinta obtuvo la Queer Palm, un importante galardón que se entrega desde 2010 en el Festival de Cannes para reconocer las películas de temática LGBT en todas las secciones del festival.

Los legendarios hermanos belgas Jean Pierre y Luc Dardenne no podían faltar en los premios de Cannes, ya que su nueva película, Jeunes mères, fue sin duda una de las mejores del certamen y obtuvo el Premio de Mejor Guion y el del Jurado Ecuménico. Desde que irrumpieron en la escena internacional con La promesa (1996) y de que ganaron su primera Palma de Oro con Rosetta (1999), los hermanos Dardenne se han erigido como los maestros indiscutibles del realismo social en el cine.

Jeunes mères de Jean Pierre y Luc Dardenne.

Con su nueva cinta, vuelven a sorprender por su pureza naturalista y su profundo humanismo en una historia que tiene lugar en Lieja, en un centro de apoyo para adolescentes embarazadas o madres adolescentes a quienes se les enseña con gran empatía, a lidiar con sus problemas de adicción, de depresión, a alimentar y atender a sus bebés y a hacer contacto con posibles padres adoptantes si es que lo requieren. Con un estilo documental y presentando un conjunto amplio de personajes, los Dardenne se acercan principalmente a cinco jóvenes marginadas que apenas pueden cuidar de sí mismas y mucho menos de un bebé. Jessica, que está a punto de dar a luz, busca reencontrarse con su madre biológica para determinar si ella también está dispuesta a dar a su bebé en adopción. Perla tiene un bebé recién nacido, pero su pareja, un delincuente juvenil, no tiene el menor interés de ayudarla. La quinceañera Ariane está determinada a dar a su bebé en adopción, a pesar de la resistencia de su propia madre alcohólica que ha permitido el abuso de su padrastro. Por su parte, Julie es una adicta en recuperación, pero tiene una pareja que la apoya incondicionalmente, y finalmente Naima ha conseguido un trabajo estable y está decidida a cuidar a su bebé. Estas historias se entrelazan para lograr un gran lienzo con momentos de desesperación, tristeza, separaciones y recaídas, pero la visión plena de esperanza de los hermanos Dardenne apunta siempre a un futuro mejor.

En otro artículo se abordarán otros títulos importantes, incluyéndolos que fueron dirigidos por las reconocidas realizadoras Lynne Ramsay, Kelly Reichardt, Carla Simón y la ganadora de la Palma de Oro en 2021, Julia Ducournau. No cabe duda de que la edición 78 fue una de la mejores que ha habido en mucho tiempo.

 

autor Desde 2003 es directora del Festival Internacional de Cine de Morelia, del cual es fundadora. Ha sido jurado de festivales como el de Cannes –en su sección Una Cierta Mirada y en la Semana de la Crítica–, el Venecia, Sundance, Locarno, San Sebastián y Berlín.
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